Semana santa
Esta semana, que es santa, no ha podido serlo tanto porque tocó trabajar. No ha sido malo en todo caso. El próximo jueves viajaré a visitar a mi hermana menor, a quién no he visto desde enero. Será el regreso a la ciudad trasnochadora y morena, a la perla del otún, luego de la única visita que hice en 1.998, cuando estaba a punto de iniciar la universidad.
El viaje, gracias a las recientes promociones, será en avión. El regreso verá muchas horas por las curvilíneas carreteras colombianas. Lo malo es que no tengo cámara, aunque están los 2 megapixeles del teléfono, que son buenos cuando hay suficiente luz ambiente.
La novedad de esta semana es que compré la tarjeta de cliente frecuente para Transmilenio. Me parece práctico y mientras algún día haya un sistema integrado, es una buena opción. Ahora solo falta que hagan algún tipo de descuento, o que regalen un viaje por cada tantos viajes hechos.


