Y sí, es apenas lógico que ante el costo que un canal decente de Internet supone a cualquier organización, es ilógico que sus colaboradores lo desperdicien viendo pornografía (habrá quiénes no lo consideren desperdicio pero no entro a mediar, por aquello de los valores de la org), descargando pendejadas (como los odiosos ppt de superación personal), en conversaciones de mensajes instantáneos, en Facebook, o acaso mirando promociones de agencias de viajes. Hasta ahí de acuerdo.
Pero poner un guardián de red que es capaz de bloquear casi-cualquier-página, autorizar el uso del correo general (gmail, yahoo, live) únicamente en lapsos de 10 minutos, máximo 6 al día, matar todos los clientes de MI, entre otras me parece exagerado. Hoy no pude por ejemplo, reservar una silla en un bus de Bolivariano. Bahh!
En resumen, qué pereza WebSense.
Para uno que se dedica a crear sitios y aplicaciones para Internet, es casi ridículo ver bloqueado todo y todo. Es como si a un músico le quitasen media escala, o los sostenidos y le entregaran lo demás para que trabaje. Qué bobada. We’ve been websensed. ¿Será que la productividad aumenta proporcionalmente con el número de sitios interesantes bloqueados? Sinceramente, lo dudo.



