Vuelo inusual
Si alguno de ustedes ha viajado en avión a Pasto y creen que el aterrizaje allá es todo un reto, sepan que El Aeropuerto Internacional Matecaña en Pereira tiene 300 metros menos de pista y 600 metros menos de elevación sobre el nivel del mar. Supongo que lo segundo sirve para compensar lo primero. Y cabe mencionar a Pereira porque allá aterricé el jueves santo anterior.
Pa empezar la lista de inusuales, juro que el Fokker despegó de Bogotá (13R) sin desplegar flaps ni tampoco slats, a pesar de que iba llenito. No se si tenga que ver, pero iba lleno hasta las -eso-. Y me dí cuenta de los flaps porque en el auto registro que hice en el Terminal Puente Aéreo para este vuelo, tomé una silla con ventana que resultó dar hacia el ala derecha, que es salida de emergencia, así que los tenía en primer plano. Leídas las instrucciones especiales para esta silla (en una emergencia real creo que me volvería un -eso-, pero bueno, quién no), puse cuidado a ver si escuchaba los flaps o slats moverse, y como nada oí, miré, y digo que no se movieron. Igual despegamos.
El vuelo es una cosa de nada. Los TCP apenas si alcanzaron mi fila para repartir el jugo HIT y de regreso a sus estaciones porque volvemos a tierra. Parece que alinear la aeronave con la pista Matecaña tiene su ciencia, o tal vez había mucho viento, porque el señor de adelante no paraba de corregir el rumbo. Antes del touchdown, un último balanceo a la izquierda para tocar primero una rueda y luego la otra. Bueno el sacudón. Apuesto que tuvo que corregir también con el rudder.
En resumen, première para vuelo a PEI, auto check-in, salida de emergencia y aterrizaje de una rueda. Inusual, pero divertido.
Semana santa
Esta semana, que es santa, no ha podido serlo tanto porque tocó trabajar. No ha sido malo en todo caso. El próximo jueves viajaré a visitar a mi hermana menor, a quién no he visto desde enero. Será el regreso a la ciudad trasnochadora y morena, a la perla del otún, luego de la única visita que hice en 1.998, cuando estaba a punto de iniciar la universidad.
El viaje, gracias a las recientes promociones, será en avión. El regreso verá muchas horas por las curvilíneas carreteras colombianas. Lo malo es que no tengo cámara, aunque están los 2 megapixeles del teléfono, que son buenos cuando hay suficiente luz ambiente.
La novedad de esta semana es que compré la tarjeta de cliente frecuente para Transmilenio. Me parece práctico y mientras algún día haya un sistema integrado, es una buena opción. Ahora solo falta que hagan algún tipo de descuento, o que regalen un viaje por cada tantos viajes hechos.
Fin de semana de viaje
Sobre el viaje de ida
- Primer vuelo en un avión Boeing, en un modelo 737 (el HK-4608), en avión twin-engine con motores sobre las alas y sin cola en T y en avión con blended-winglets.
- El número de pasajeros no superaba los 30, es decir, más de 70 sillas libres. No muy buena ocupación.
- La salida fue puntual.
- Los motores CFM empujan bueno y no suenan mucho.
- Las coordilleras parecen saturadas de agua. No se si es lo normal.
- El descenso hacia CLO fue totalmente a ciegas (punto de vista de pasajero), solo nubes hasta unos 3 minutos previos al aterrizaje.
- La altitud de crucero hacia Cali es a solo 22.000 pies de altura. Eso no lo sabía.
Sobre el viaje de regreso
- Primer vuelo totalmente nocturno. Ya había despegado de día para aterrizar de noche.
- Noté que el MD-83 de Avianca tiene un poco más de pitch que el 737 de Aires.
- El vuelo llevaba unos 6 pilotos, 4 de ellos como pasajeros. También varios TCP fuera de labores.
- El MD-83 asciende muy rápido.
- La ocupación fue más o menos del 50%. Había varios pasajeros estadounidenses.
- El avión era el EI-CFZ, me pareció muy silencioso para ser un MD. ¿Hush-kits?
- La altitud de crucero fue de 23.000 pies.
- Primeras 500 millas de AviancaPlus. Prometieron multiplicarlas por 4.
Sobre Cali
- Pude comprobar que el olor a Valle del Cauca se puede sentir tan pronto se sale del avión. Olor a río podría decirse.
- Ví el MIO. Los buses iban repletos y con las ventanas empañadas en la noche. ¿Aire acondicionado?
- El tráfico entre el sur de Cali y la intersección entre la calle 5 y la autopista sur está imposible, aún un domingo en la noche. El taxi tardó unos 50 minutos.
- Los carros que van hacia el terminal – ¿la terminal? – y que de allá vienen ya no podrán usar la calle 5.
- Algunas calles tienen sentido opuesto de circulación a como lo recordaba.
- Hay puente vehicular en la intersección hacia Jamudí. No lo conocía.
- Las zonas verdes por las que pasé, están muy, muy descuidadas.
Sobre Popayán
- No volvía a Popayán desde noviembre de 2.008.
- El Parque Caldas ahora es peatonal, aún no terminan las obras.
- No era para sorprenderme: llovió casi todo el tiempo.
- Pensé que el edificio construido cerca a Bomberos era de apartamentos. Es un hostal.
- El sábado en la tarde vi muchos comercios cerrados y muy poca gente en la calle. La ciudad está apagada.
- Los usuarios de DRFE esperan el 4 de abril al presidente de Colombia para reclamarle la plata.
- En la vía panamericana había un hueco tremendo, cerca a Piendamó. Debe ser el sitio del atentado de hace unos días.
Reseñado
Hoy visité el Edificio de Avianca, para una reunión de trabajo en el piso 33. La reunión fue bien. La vista también. Pero me da como mal genio ver cómo reseñan cada visitante al edificio. Se presume de la mala fe de todo aquel que entra, por eso te piden un documento en la recepción, luego te toman una fotografía y te dan una escarapela. Y luego, como si no fuera suficiente, te vuelven a pedir documento y a dar escarapela en el piso 33. Con eso si te robas un esfero, hay suficientes datos para ubicarte. Útil sin duda pero maluco. Por unos pagamos todos.
No se si estoy medio loco pero me parece bastante incómodo. Tuve menos inconvenientes entrando por primera vez a Francia. Algún día escuché en una entrevista radial a un ex-presidente de esta pintoresca nación diciendo que la petición de la huella digital en muchos trámites es un trato de criminales. Y claro, dada la situación de inseguridad, o esto y lo otro, como que se justifica, pero que él sí creía que a veces exageran. Yo digo que siempre.
Bueno, que quede memoria de lo bonito, en este caso, la vista.
1 año después
El 3 de noviembre de 2.007 será un día muy recordado para muchas personas de Bogotá, por aquella gran sesión de granizo que causó entre otras daños, admiración, consternación, juegos de niños, muñecos de nieve hielo …
Yo en cambio lo recuerdo especialmente porque fue el día que regresé a Colombia luego de estar unos 61 días en el exterior por primera vez.
Este año la cosa del clima no está mejor, con un aguacero capitalino que ayer hizo también de las suyas.
Ya había publicado los videos de la salida de París y la llegada a Bogotá.









